VI.
Parte 4 – La Venecia del Norte
Viajé con el corazón henchido de alegría, de
despertar, de libertad… Era mayo de 1990. Todo, todo era nuevo para mí, desde
el avión ruso Aeroflot… maravilloso, inmenso… Había una gran cabina para
fumadores donde me instalé e hice amistad con un joven ruso muy guapo, quien me
convidó un par de copas de vodka e intentamos entendernos con gestos y señas
por nuestro escaso inglés; aunque Mara me había preparado con unas buenas
lecciones para poder desenvolverme en los aeropuertos y no ande como El Loco del Tarot; no obstante, esta era
la carta que más me acompañaba…
Llegamos a Moscú luego de tres escalas, la primera
fue en Cuba, la segunda en Canadá y la tercera en Luxemburgo; yo me sentía un
pájaro volando por los cielos, entre las nubes sonrientes por mi conmoción…
Luego, para suerte mía, no sé por qué habían cancelado el vuelo de Moscú a
Estocolmo, por tanto, nos llevaron a un hermoso hotel de primera clase, con
cena buffet y habitación bien equipada para pasar la noche… Todo me parecía un
alucinante sueño y yo no quería dormir por nada del mundo… Al día siguiente nos
convidaron un desayuno y almuerzo exquisitos, y por la tarde nos despidieron en
la aerolínea sueca SAS (Scandinavian Airlines System) a Estocolmo, mi siguiente
parada olímpica.
En Arlanda, el aeropuerto de Estocolmo, me esperaba
mi hermano Víctor, para llevarme a su pequeño cuarto que tenía alquilado en el
distrito de Skärholmen; me quedé allí con él esa noche, conversando…, compartiendo
cosas de la familia…, de manera casi diplomática… Allí, recién miré con
claridad, que no había hablado con Víctor en mucho tiempo…; luego de su viaje a
Moscú por sus años de estudio, apenas sabíamos el uno del otro y apenas
habíamos conversado cuando nos encontramos en Arequipa. Cuando ambos regresamos,
aquella vez, ya nos sentíamos un poco extraños el uno del otro… Y dormí en mi
sleeping, en el suelo… No había llegado mi mochila, tuve que esperar unos
buenos días para que la encontrasen y me la enviasen. Yo seguía viviendo todo
como la continuación de mi gran viaje que había empezado aquel 1983, en la
Plaza Mayor de Lima, Perú; pues sentía que todo lo que yo había vivido y estaba
viviendo hasta ese momento, incluyendo la sustentación de mi tesis, eran parte
de ese mi gran viaje…; sentía que yo estaba viajando siempre, viajando hacia mi
gran destino, único, loco y sin fin…
Al día siguiente, Víctor me llevó al centro de la
ciudad para encontrarme con mi hermano Jorge, quien me instalaría en su propio
cuarto donde vivía con una bella muchacha rusa a quien ya conocíamos por fotos… Natalia Andronova (Natik), con quien ya se había casado y estaban
esperando un o una bebé. Este cuarto lo tenían alquilado en el departamento de
una joven familia chilena (Lili, su esposo y sus dos hijos pequeños), en
Fisksätra, distrito de Nacka. Con Jorge sentí un poco de más familiaridad…
Mientras tanto, Enrique se encontraba feliz viajando
por Europa…, pues había obtenido la residencia temporal por dos años en Suecia
gracias a la ayuda de su amiga Christina Löfman (Tina), quién solicitó su
residencia en migraciones como si fuera su pareja o conviviente; así que él
había viajado a Alemania para recoger su permiso de residencia en la embajada
sueca de Berlín; donde al mismo tiempo se encontró con mi hermano Rafael, quien
había estado viviendo –en
Berlín– en casa de su amiga Petra que conoció en Arequipa;
ya que Edgar, amigo de Rafael, había decidido venir de Berlín a Estocolmo y
vivir con nosotros. Luego, Enrique estaría viajando por otras ciudades de Europa
antes de volver a Estocolmo y nosotros ya estábamos esperándolo, sobre todo yo.
Víctor y Jorge, animados por la determinación de
Enrique de quedarse a vivir en Estocolmo, también decidieron establecerse allí
de una vez por todas –convalidarían sus estudios aquí– en una de las ciudades más bellas de Europa, llamada también la Venecia
del Norte, por sus incomparables islas, lagos y barcos; de arquitectura muy
fina y de buen gusto…; y su antigua ciudad vieja, Gamla Stan…, de arquitectura
medieval incomparable, muy bien conservada; que a mí me parecía ser una real y
regia máquina del tiempo, pues con solo poner los pies en sus callecitas
laberínticas, me trasladaba de inmediato a aquellas misteriosas épocas del
pasado…
Por esos días yo vivía alucinada todo el tiempo,
cada minuto, con todo lo nuevo que estaba viviendo…, sobre todo… con el sol de
medianoche… A veces yo me quedaba vagando por el centro de la ciudad..., como El Loco del Tarot, realmente…; por el Sergels Torg (la Plaza Central) donde se
encuentra el Obelisco de Cristal y su fuente de agua, por el Kulturhuset (la
Casa de la Cultura) y el T-Centralen (la estación principal del metro en el
centro)...; hasta encontrarme con esa medianoche en que el sol
no se oculta y los pájaros no duermen…; que tantas veces yo, de niña, había contemplado
en las páginas del Mundo Pintoresco…, la enciclopedia que hojeaba
curiosa en el dormitorio de mis padres… Mientras mis hermanos, Víctor y Jorge,
estaban preocupados por encontrarme trabajo cuanto antes para pagarles lo que les
debía, ja, ja, ja…; y yo me escabullía de sus ojos cada vez que podía para
perderme en los bosques y parques de aquella ciudad tan encantadora… Era mitad
del verano o pleno verano, el famoso Midsummer que es una gran fiesta, la
fiesta de las flores…
Llegó Enrique y todos nos pusimos manos a la obra
para conseguir trabajo. Todos los días nos íbamos los cinco (Víctor, Jorge, Enrique,
Edgar y yo) al Arbetsförmedlingen, una
oficina para buscar trabajo en unos catálogos, mis hermanos lo hacían por Edgar
y por mí, pues ellos ya estaban entendiendo y hablando el sueco, increíblemente
(los tres… muy hábiles en idiomas, incluso Rafael; y mis sobrinos –hoy en día– ni qué decir)… En tanto habíamos alquilado el
departamento de un español, Lagares –vecino de Lili–, para
instalarnos allí: Víctor, Enrique, Edgar, Sasha y yo, compartiendo todos los
gastos. Sasha acababa de llegar de Moscú, era ruso, amigo de Jorge, su compañero
en la universidad; era callado, tímido y lindo… A veces nosotros, con Edgar,
Víctor y Enrique hacíamos comentarios un poco picarescos de él y de su patria,
Rusia, y delante de él, sin tener idea que Sasha entendía y hablaba
perfectamente el español, y también el inglés y había ido a Estocolmo a
practicar el sueco; o sea que… ¡PLOP!…, ya que Jorge no nos había comentado
nada… El departamento tenía dos dormitorios, yo tomé el pequeño y los muchachos
se las arreglaron en el dormitorio principal y en la sala. Bueno, yo salí
gananciosa con todo un cuarto para mí sola, sin tener que pagar un porcentaje
más por ello.
Y también, tan pronto llegó Enrique, él me llevó a
su encuentro con Tina, su amiga, quería ponerle al tanto de su viaje y la
regularización de su residencia. Nos encontramos con ella en la estación del
metro de Slussen, donde el paisaje es hermoso, límpido… y todo lo lejano se acerca
como una fantasiosa visión… Yo podía observarlo todo a mis anchas, porque
Enrique y Tina conversaban en inglés y yo no podía entenderles, por lo que solo
los acompañaba de vez en cuando con pequeñas sonrisas y algunas frases que
Enrique traducía… Al despedirnos, Tina dijo que iba a prestarme ropa, pues mi
mochila estaba tardando en aparecer. Luego, Enrique me contó, mientras
regresábamos al departamento, que Tina nos visitaría con unos amigos el fin de
semana…; en fin, que tendríamos una gran fiesta, nuestra fiesta de las flores…
Así se empezaron nuestras muy sonadas fiestas en
Estocolmo…, bien en nuestro departamento o en el departamento de Tina o en una
discoteca…, con todas las ganas de pasarlo bien, y a veces, hasta las últimas
consecuencias del baile y del alcohol… Nos sentíamos felices, eufóricos, ¡cinco
hermanos viviendo en Europa, en Estocolmo!… ¡Yo no lo podía creer! ¡Era
hermoso! ¡Nunca lo hubiéramos imaginado!… Estábamos en el país del grupo ABBA,
uno de mis grupos musicales predilectos…, y donde se entregan los premios nobel…
Estábamos más que felices…, solo faltaban mi madre y mis hermanas y sus hijos e
hijas…
Ahora yo me encontraba en otro mundo... totalmente
nuevo..., muy nuevo para mí..., y muy, muy lejos de mi patria, de mis tierras, de
mi Amazonía...; me encontraba en el viejo mundo... específicamente en la tierra
de los vikingos...; más cerca de mi madre y de mis hermanos que de Mara, mi
tía, quien había sido mi mejor amiga y mi otro gran amor junto con Hernán..., y
a quien sentía cada vez más y más lejos…; y yo no sentía ningún remordimiento
por haberla abandonado..., más bien me sentía libre... sin ninguna atadura... Me
sentía vivir en un plano de conciencia libre, limpia, pura...; así lo sentía,
como cuando terminé mi carrera o como cuando me liberé de mis efímeros
amantes... Sentía que estaba en paz conmigo misma y que todo estaba perfecto...
El solo recordar a Mara o a la Maga me hacía no desear más a tales amantes
intrascendentes.
Definitivamente, era una nueva vida llena de sueños
para mí y también para mis hermanos, quienes hacían sus planes para
establecerse allí y yo planeaba mi gran viaje a India. Enrique terminó
enamorando con Tina, Víctor con Evita Perón (así la llamábamos a Eva Kureman en
honor a Eva Duarte de Argentina), Edgar con Lenita Holmberg, y Sasha y yo
solos; yo como siempre, huyéndole al compromiso. Por supuesto que más de las
veces era difícil no sucumbir a los encantos de aquellos jóvenes tan atractivos,
los suecos son bellos…, y también los italianos y los griegos y portugueses…; pero
yo solo aceptaba encuentros ocasionales…
¡Ooh, diosas y dioses!
Víctor y Jorge habían conseguido trabajo, tanto
para ellos como para nosotros (Edgar y yo), pues Sasha tenía su propia solvencia.
Jorge y Víctor, encontraron trabajo como camareros en un restaurante del
centro, y Edgar y yo en el Café Flora de un italiano, al aire libre, en
Kungsträdgården, el parque del rey; Edgar como ayudante de cocina y yo como
camarera, usando pasaportes prestados de estudiantes con visa de trabajo. Todo
parecía de película y yo me sentía la más feliz y la mejor pagada de todos los
protagonistas…, felizmente podíamos entendernos con Paolo, el italiano.
Enrique volvió a trabajar de camarero en un hotel
cinco estrellas que quedaba en la última estación del tren a Fisksätra, en una
isla, hasta que regularizaría sus papeles pues quería estudiar cuanto antes,
economía e idiomas en la Universidad de Estocolmo. Cuando fui a visitarlo al
hotel quedé maravillada de tanta opulencia, los mozos me llevaron de frente a
la cocina para servirme lo que quisiera…; comí hasta el hartazgo, no podía
parar de comer aquellas deliciosas galletitas de soda con mantequilla, y tomar
café con leche… que me hacían recordar vívidamente los desayunos del Monteiro
Lobato, el barco que me llevó de Tabatinga a Manaus, y donde me deleité con
los mismos bocadillos de ensueño…, mientras que mi vista se perdía en la
hermosa estructura del barco rodeado de agua, de bosques…, animales salvajes…;
así como ahora, en este magnífico hotel que se encontraba en medio del lago, y
donde se escuchaba a Mozart… plácidamente…, tocando su inmortal Concierto para
piano No. 21, andante…
VI.
Parte 5 – Midsummer o mitad del verano
Ese verano estaba un poco frío y llovía casi a
diario, la gente comentaba que no estaba siendo un verano cálido como en años
anteriores; así que la cafetería Flora en el parque se estaba yendo a pique
porque la gente pasaba de largo, y nosotros pasábamos, la mayor parte del
tiempo, conversando con Paolo, hasta que él decidió cerrar su cafetería y con
Edgar nos quedamos sin trabajo. Mis hermanos tuvieron que conseguirnos pronto
otro empleo. A Edgar lo ubicaron en el restaurante donde ellos mismos
trabajaban, y yo fui a donde estaba trabajando Natik, en el restaurante de un
hotel de asilados políticos, donde me tocaría atender detrás del mostrador,
sirviendo el gran buffet a los extranjeros venidos de muchas partes del mundo.
A los quince días –más o menos–, mis hermanos me sacaron de allí de inmediato, pues había dos personas
más trabajando en esa red de servicios con el mismo pasaporte prestado y era
peligroso que nos descubrieran; así que tuve que salir “casi corriendo” de
allí, tuve que renunciar… Lo bueno fue que quedé desempleada por unos buenos
días, esa era mi buena fortuna; en tanto, se terminaba el verano y con ello el
uso de los pasaportes con visas de estudiantes, mis hermanos también fueron
quedando sin trabajo y poco a poco nuestra situación fue cambiando y tuvimos
que ir separándonos.
Sasha regresó a Moscú. Enrique y Tina decidieron
vivir juntos, y de pronto se encontraron haciendo lo mismo Víctor y Evita,
Edgar y Lenita, y yo…, quedé al aire libre…, volví al departamento de Lili, con
Jorge y Natik, hasta tener donde ubicarme. Así nos despedimos del departamento
de Lagares donde tan bien habíamos pasado la hermosa temporada del Midsummer,
inolvidable…
Pero nuestras reuniones continuaron en el hermoso
departamento de Tina –un etta, donde una sala amplia hace también
las veces de dormitorio–, ubicado en el centro, en Skanstull, Ringvägen 155,
segundo piso (o tercer piso en Latinoamérica); me encantaba. Me encantaba toda
esa arquitectura sueca que iba conociendo…, tan prolija, limpia, generosa,
funcional, particular, de mucha calidad… Me llamaba la atención la uniformidad
de sus edificios, no solo en su diseño y técnicas de construcción, sino también
en su equipamiento básico. Todos los departamentos tenían las mismas cocinas,
los mismos refrigeradores, los mismos baños…; y las lavanderías y contenedores
(containers) o depósitos, eran comunes; una real novedad para mí…
Éramos infaltables los fines de semana, todos
dábamos una cuota para las bebidas y comida. En tanto, Rafael llegó de
Alemania, por fin había decidido venir a Estocolmo. Incluso Lenita ya le había
presentado por foto a su amiga Kristina Berglund y ambos querían conocerse;
dicho sea de paso, apenas se conocieron se enamoraron y decidieron vivir juntos,
casi de una… Kristina solicitó su residencia en migraciones como su pareja o
conviviente. Finalmente, lo mismo hicieron Evita Perón y Lenita con los
afortunados Víctor y Edgar.
Jorge y Natik siempre fueron muy hospitalarios y
generosos con todos nosotros… Natik muy cariñosa, aún recuerdo cómo –cuando
vivíamos en el departamento de Lagares–, ella nos proveía de algunos víveres, ayudándonos
en esta primera fase de nuestra permanencia allí… A mí me encantaba poder compartir con Natik ya que pronto me haría tía;
en realidad, todos estábamos muy ilusionados con la venida de nuestro primer
bebé en esta parte del mundo, pronto íbamos a saber que se trataba de una
hermosa nenita. Cuando nos encontramos por primera vez con Natik, nos abrazamos y
saludamos como si se tratase de un feliz reencuentro, tanto, que Lili siempre
pensó que Natik y yo ya nos conocíamos, y por supuesto que ya nos conocíamos,
aunque solo por fotos; así fue nuestra familiaridad con Natik desde el primer
momento.
Así fui conociendo poco a poco a las muchachas… Natik
ya estaba aprendiendo el sueco y hablando muy bien el español, lo cual me
sorprendió mucho, aunque estuviese hablando el español chileno con toda su
jerga sin saberlo; y luego, no dudase en hablar mejor, el español peruano, sin
jergas. Poco a poco fui conociendo a mis casi cuñadas Tina, Evita y Kristina, y
también a Lenita…; todas bellas, todas aprendiendo también el español…; y yo
era la mayor de todos…
Nuestras fiestas eran una algarabía total…,
reíamos, bailábamos, gritábamos, hablábamos en español, en sueco, ruso e
inglés, y se escuchaba la música fuerte en todos los idiomas… Y en medio de estas
algarabías ya empezábamos a planear en traer a nuestra querida madre a
Estocolmo, aunque todavía no sabíamos cómo ni cuándo.
Sin embargo, con quien más congenié fue con Tina,
fue mutuo, por lo que ambas nos esforzábamos por entendernos…, recurriendo a
alguno de los presentes para que nos ayudase con las traducciones. Tina y yo
teníamos mucho en común, no nos gustaba trabajar, nos gustaba el ocio, ja, ja, ja…,
el arte, el baile, la música, como la música clásica, folclórica, y por
supuesto, el rock… Nos gustaba ser independientes… y estábamos en búsqueda de…
“algo superior”… Hasta que Enrique me dio el sano consejo de aprender el sueco
o el inglés para comunicarme con las muchachas y con la gente en general, y no
depender de nadie; y también, ver la forma de quedarme a vivir en Suecia…, cosa
que no iba a suceder, claro está, porque otras eran mis aspiraciones; además,
yo no quería comprometerme con nadie. Así es que mi gran viaje a India era un
enigma para todos, no era fácil de comprender ni siquiera por mí misma… pues
apenas estaba descubriendo su sentido místico, esotérico… Era como si recién estuviera despertando…
–But, are you thinking of going to India and don’t
speak English?
Era la pregunta general. ¡Oh, diosas y dioses! Era
cierto, esa era la cruda realidad…, ¿cómo pensaba yo ir a India si no sabía el
inglés como debía ser?… Entonces, me propuse aprenderlo a como dé lugar. Me
presté un par de libros y casetes en el Kulturhuset y me dediqué a estudiarlo y
practicarlo con seriedad.
Pasado el verano, Enrique había conseguido un
préstamo del estado sueco para estudiar economía e idiomas en la Universidad de
Estocolmo, estábamos felices porque era el primero en conseguir sus primeros
logros, y también porque se había confirmado que el bebé de Natik y Jorge era
una bellísima nena que se llamaría Elvira Natalia, en honor a nuestra madre
Elvira y a Natik, su madre. Natik dejó de trabajar para ocuparse de su embarazo
de casi seis meses. En tanto yo me encontré trabajando para un ecuatoriano, en
forma ilegal (al negro), limpiando oficinas y hoteles… Jorge fue quien me
enseñó a desenvolverme con eficiencia en estos menesteres; mas, como el pago no
era el gran sueño de la vida, empecé a buscar trabajo por otros lados. Lili me
contactó con un par de familias suecas para limpiarles su casa una vez por
semana, y en vista de mi prolijo desempeño, ellas me recomendaron a otras
familias y estas a otras y estas a su vez a otras, y yo fui aceptándolas a
todas hasta que mi horario quedó completamente copado, exceptuando los sábados…
Con estas mis nuevas clientas yo también practicaba muy bien mi inglés; y por
fin yo iba a terminar de pagar la deuda que tenía con mis hermanos y ahorrar
dinero para llevar a cabo mi gran viaje soñado; porque mi viaje a India era un hecho, solo era cuestión
de tiempo, de reunir dinero y tener el valor de lanzarme otra vez al
desconcierto de los días, a lo incierto de la vida...
Era un tiempo lleno de novedades, de
nuevas vivencias y experiencias; estaba conociendo, muy asombrada, en vivo y en
directo, cómo era la vida en un país desarrollado, de lujos…, con un alto nivel
o calidad de vida, o un alto estándar de bienestar… Mi imaginación había
quedado muy corta… Los estudios en la facultad no son suficientes, es necesario
ver, conocer el mundo… Efectivamente, Suecia era uno de los países más ricos y caros
de Europa. Mis hermanos habían hecho muy bien en elegir este país como su nuevo
hogar.
En tanto, mi comunicación con Mara se había vuelto eventual..., iba desapareciendo..., y yo sin hacer nada para evitarlo..., como si nuestros lazos se estuvieran rompiendo y el viento se los estuviera llevando junto a las hojas del otoño. Pero yo no dejaba de hacer mis propios planes, aunque aún no pudiese ahorrar dinero como era mi deseo, porque este se me escapaba insulsamente de las manos –en cigarros, hashis, alcohol, chocolates y alguna ropa y chucherías; aunque también, de vez en cuando, compraba mis libros y discos–; tendría que venir mi madre para ayudarme a ahorrar money money… y acercarme cada vez más a la meta de mis sueños.
Yo seguía llamando ocasionalmente a Mara,
todavía había, de mi parte hacia ella, un compromiso de amor, no solo de deber...
Nos escribíamos, aunque cada vez más espaciadamente..., aún nos extrañábamos...,
así también lo sentía en ella...; y a veces sentía correr por mi cuerpo aquella
pasión que todavía me embargaba cada vez que la recordaba, aunque también cada
vez menos, porque el día a día que me deparaba aquella bellísima ciudad de
Estocolmo era de lo más espectacular e increíble…; y las horas y los días…
volaban… De pronto, nos encontramos con Mara estudiando la posibilidad que ella
y Elo, su hermana, viniesen a Estocolmo...; al mismo tiempo que su madre me
detenía diciéndome por teléfono, que por
favor deje de molestar e inquietar a sus hijas... Por un lado, me era
favorable esta solicitud, pero por otro, no dejaba de importarme la decisión de
Mara; así que no sabía si enfrentar a su madre o... Opté por el silencio, nunca
le diría nada a Mara ni a Elo acerca del pedido de su madre, yo aguardaría a
ver qué nos depararía el destino...; y poco a poco nuestras cartas, entre Mara
y yo, fueron espaciándose por el principio de la caducidad, lo mismo que mis
llamadas..., hasta que llegó la hora de mi gran viaje a India, le avisé a Mara
y perdí todo contacto con ella...
Y así
como Massoud llegó a Canadá, yo llegué a India...
VI.
Parte 6 – El mar, Brahman
Había encontrado su restaurante
vegetariano Govinda en Fridhemsgatan
22, cuando salía de limpiar un departamento; y por supuesto que ingresé a su
templo de inmediato, recordando las dos veces anteriores en que con Mara
habíamos visitado sus restaurantes y templos en Perú, la primera vez en
Arequipa y la segunda en Lima… Y ahora, yo me encontraba de nuevo en su templo
en pleno centro de Estocolmo, cantando nuevamente con ellos su famoso maha
mantra hare krishna hare krishna, krishna krishna hare hare, hare rama hare
rama, rama rama hare hare...; y escuchando
otra de sus increíbles conferencias sobre El Bhagavad-gita y su yoga, clases
de yoga, especialmente del Bhakti Yoga o yoga de la devoción o del amor divino
y sus meditaciones supremas; y también sobre el karma, la reencarnación, y los
cuatro principios regulativos de una vida simple con pensamiento elevado para
alcanzar la autorrealización (ser vegetariano, evitar
la promiscuidad, la intoxicación y los juegos de azar). Comprendiendo, entre otras
revelaciones, que a aquellos practicantes del Bhakti Yoga o yoga de la devoción
o del amor divino se les llama devot@s..., y también, “madres”
a las mujeres y “prabhus” a los varones.
La conferencia, traducida al español
(porque habíamos tres hispanohablantes más), la dio una devota mayor. Bella
mujer, de porte parecido al mío, delgada, rapada, vestía sari blanco muy
sencillo; de ojos claros, vivaces… que relampagueaban realizaciones… Un devoto
la presentó como Srimati Jadurani Dasi –aunque su nombre lo olvidé de inmediato, tal como me sucedió con el
nombre de Srila Prabhupada, siempre la recordaría como la pintora trascendental de los hare hare–, ella
había pintado aquellas ventanas espirituales que ahora nos estaba mostrando en
El Bhagavad-gita, y aquellas otras que embellecían las paredes que teníamos
ante nuestros ojos… Y nos narraba con sus gloriosas pinturas los extáticos
pasatiempos amorosos de esos dos bellisisímos y atractivos pastorcillos, Radha
y Krishna, en su trascendental tierra de Vrindavan, una aldea sencilla pero
mágica, totalmente mágica donde se respira amor divino…, los árboles complacen
todos los deseos..., el suelo es de gemas brillantes, el agua es néctar, cada
palabra es un canto, cada paso es una danza y cada acto es una ofrenda de amor
a sus Señorías... Quedé completamente embelesada y anonadada por la real
existencia de esta Morada Suprema, ¡la aldea mágica, el paraíso!... ¡El hogar
de todos los hogares!... ¡Más de lo que yo hubiera imaginado o soñado!... ¡Ooh,
diosas y dioses!... Todo eso, no era más que un bálsamo para mi alma
inquisitiva… que ahora sentía, poco a poco, cómo iba identificándome con ellos…,
para mi gran asombro…
Por primera vez, yo escuchaba la
etimología de la palabra Bhagavad-gita… Bhagavad proviene de la palabra Bhagavan
que significa: Divinidad Suprema, autoridad suprema, quien posee las seis
opulencias en grado sumo (belleza, fama, conocimiento, fuerza, riqueza y
renunciación), y debe ser servido. Se refiere a la Pareja Divina, Sri Radhe y
Sri Krishna, el Amor Divino.
Bhagavan es el tercer aspecto o aspecto personal de la Verdad
Absoluta. Los otros dos son: Brahman, el aspecto impersonal de la Verdad
Absoluta o energía cósmica, y Paramatma, el aspecto localizado en el
corazón de todo ser viviente, la Superalma o Alma Suprema.
Bha significa plenitud, sustentador, protector,
guardián.
Bhaj significa devoción, amor incondicional, fe, entrega
total a lo divino.
Ga, guía, líder, creador.
Va, morada, todos los seres vivientes moran en la
Pareja Divina y la Pareja Divina mora en el corazón de cada ser viviente y en
cada átomo existente.
Gita significa canción, poema.
Literalmente El Bhagavad-gita
significa El Canto de Bhagavan, La Canción de la Divinidad Suprema o Pareja
Divina, o El Canto del Amor Divino. También se le conoce como El Upanishad de los
Upanishads, El Gita Upanishad o Gitopanishad, El Yoga Upanishad o Yogopanishad
(Upanishad significa: enseñanza a los pies del maestro).
Hasta ese momento no había escuchado con
mayor claridad la importancia del Bhagavad-gita en nuestras vidas, era un perfecto
manual de vida. Aquella sabiduría milenaria nos mostraba cómo vivir y
lograr el objetivo supremo de la vida que es: amar, sirviéndole, a nuestra
Divinidad Suprema personal por sobre todas las cosas de este mundo; a través de
la práctica del yoga, especialmente del Bhakti Yoga, el yoga del amor divino o
de la devoción, como una disciplina o estilo de vida simple con
pensamiento elevado para lograr ese divino amor, cuya esencia es cantar
los santos nombres de sus Señorías condensados en el maha mantra hare
krishna…
La naturaleza del alma…, explicaba aquella devota mayor, es el
camino del amor, es anhelar y buscar la libertad real y el placer eterno… ¡Oh,
diosas y dioses!, sus palabras estaban hablando muy claramente por mí… ¡Qué
increíble! ¡Qué increíble!... Buscamos satisfacción y felicidad en el mundo
que nos rodea, pero nuestras experiencias a través del tiempo exponen la
vanalidad de tales placeres efímeros…; por ello, ¡Los Vedas nos exhortan a
inquirír sobre la Verdad Absoluta y eterna!…, diciéndonos en el primer aforismo (sutra) del Vedanta-sutra o
Brahma-sutra, su conclusión última, “athato brahma-jijñasa”, uno debe inquirir
acerca de la Verdad Absoluta… ¡Oh,
diosas y dioses!... ¡Yo venía inquiriendo sobre la Verdad Absoluta! ¡De que
modo tan descomunal se confirmaba mi natural atracción por la mística India védica!
¡Sin más palabras!
Comprenderán my dear
friends, el shock que yo estaba viviendo con esta conferencia por demás
reveladora…, sentía que había llegado por fin, al lugar adecuado para mí…, mi
lugar…
Mientras América estaba siendo
descubierta en 1492, proseguía
aquella increíble devota mayor, y Europa estaba viviendo el Renacimiento (ciencia
y filosofía se habían lanzado a la conquista del universo objetivo, externo y
físico del hombre), Sri Krishna Cheitanya Mahaprabhu, la divina encarnación de
la Divinidad Suprema –la Pareja Divina, Radha y Krishna juntos o combinados–, iniciaba
en India una gran revolución del universo subjetivo, interno y espiritual del
ser humano; reviviendo la Cultura Védica a través de la filosofía Bhagavata que
encuentra perfecta armonía entre el hombre, la naturaleza y la Divinidad Suprema
del corazón.
Esta filosofía presenta el principio:
achintya-bheda-abheda-tattva
Todos somos inconcebible y simultáneamente
iguales y diferentes de la Divinidad Suprema
Todos estamos separados y juntos eternamente… en prema, amor divino
Cuando el alma individual se conecta con su
Divinidad Suprema personal, la naturaleza material viene en su ayuda, pues
ambas fueron hechas para el servicio de su fuente divina.
Sri Krishna Cheitanya Mahaprabhu es el
pionero de este gran movimiento social, político y religioso que ha influido en
el pensamiento occidental de nuestros días. Su nombre Cheitanya significa
conciencia, inteligencia, fuerza vital. Mahaprabhu significa Gran
Maestro. También es conocido como Nimai Pandita, Goura, Gouranga, Gourahari,
Gourasundara, Vishvambhara, Sachinandana, Avatar Dorado… Advino en Mayapur,
Navadvipa, Bengala Occidental, un sábado por la noche de luna llena, purnima,
durante un eclipse lunar, cuando toda India vibraba con la sagrada melodía del
maha mantra: hare krishna hare krishna, krishna krishna hare hare, hare rama
hare rama, rama rama hare hare… Era el mes de Phalguni, 1407, Sakabda,
fecha correspondiente a febrero-marzo del año 1486 del calendario cristiano. La
simultánea aparición de la Divinidad Suprema como Sri Cheitanya Mahaprabhu y el
eclipse de luna, indicaron las causas, externa (por el bien de los demás) e
interna (para conocerse a sí mismo) de su glorioso advenimiento.
Sri Gouranga nos enseñó que podemos
establecer diferentes relaciones amorosas con la Divinidad Suprema del corazón.
Podemos ser padres de sus Señorías y castigarlos, o ser sus amigos y
derrotarlos o darles órdenes en los juegos. No hay otra escritura en el mundo
que trate al Ser Supremo como hijo a quien uno todo le provee, generalmente se
le considera el Padre todopoderoso que otorga todo lo que le piden sus hijos… A
pesar de ser la propietaria de todo, la Divinidad Suprema depende de la
misericordia de sus devotos, tales intercambios familiares y encantadores les
agradan ilimitadamente a sus Señorías, más que las exaltadas oraciones
reverenciales. Mas, su mayor revelación fue el poder relacionarnos con el Ser
Supremo como cónyugues (madhurya-rasa). Nadie antes había entregado este
conocimiento, ni una encarnación o acharya anterior. Sri Cheitanya vino a
entregarnos o revelarnos la identidad de la Divinidad Suprema del corazón, como
la Pareja Divina, Radha y Krishna; y nuestra identidad de ser partes o
porciones de Radha, la que ama y disfruta del bello Krishna, su muñeco adorado,
quien también es parte de ella misma... Su método no fueron las actividades
fruitivas, ni el estudio especulativo de las escrituras, ni la meditación
árida, sino el amor apasionado…
En esta encarnación, Sri Sachinandana se
dirige personalmente a las almas condicionadas de esta era actual de Kali para
entregarles ese más alto principio de las relaciones trascendentales con nuestra
Divinidad Suprema personal. No mata a los malvados, sino que destruye su
mentalidad malvada y los convierte en devotos, con el arma afilada del Sri Radha-hari-nama-sankirtan,
que es el canto de los santos nombres de la Divinidad Suprema, especialmente
del maha mantra hare krishna –en congregación (método externo), acompañado de instrumentos
musicales y danza; o en forma individual (bhajan), con una japa-mala o
rosario (método interno) –, induciéndonos, con gran efecto, al
recuerdo continuo de sus pasatiempos divinos…, los trascendentales lilas
de la Pareja Divina Radha y Krishna; requisito indispensable para ingresar a su
dulce Morada Suprema, a la misma tierra santa de Sri Goloka Vrindavan dham
(dham significa lugar sagrado)… que es nuestro último hogar, el hogar
sagrado…, mágico…
¡Ooh, diosas y dioses!... ¡Ese era el dulce
hogar eterno y amado que yo estaba buscando!... Esa morada santa, que es completamente
resplandeciente con su dulzura que predomina sobre su opulencia divina, era la
que yo estaba buscando… Y nosotros, solo tenemos que hacer posible que se lleve
a cabo ese su lila o pasatiempo divino, que se cante el Sri
Radha-hari-nama-sankirtan por toda aldea y ciudad del mundo.
Al final de sus lilas manifiestos (1534)
Sri Gouranga Mahaprabhu nos reveló su Sri Siksastakam, ocho maravillosos
versos, exclusivos, que manifiestan los sentimientos más íntimos y extáticos de
Sri Radhe por Sri Krishna, y son todo su legado literario, una carta abierta de
amor a la Divinidad Suprema que tiene el poder de ahogar a la humanidad en una
inundación de emoción espiritual sin precedentes. El Sri Siksastakam es la
misma esencia de Los Vedas, es la guirnalda de los gaudiya vaishnavas.
Si concentramos nuestras propensiones
amorosas solo en sus Señorías, entonces, de inmediato se manifestará la paz, la
unidad y el amor universal en el mundo entero; tal como cuando uno riega la
raíz de un árbol, automáticamente se riegan todas las ramas, ramitas, hojas,
flores y frutos; cuando uno suministra comida al estómago por la boca, todas
las partes del cuerpo se nutren y satisfacen…
Así fue que, de repente, no más que de
repente en plena conferencia, la palabra Brahman
empezó a pulular en mis oídos de forma exquisita, como una reverberación..., porque
había sido comparado con el océano, con el mar..., el mar era Brahman...,
Brahman era el mar... Y nosotros, almas vivientes, solo somos gotas de agua en
su inmensa llanura luminosa, somos los ríos que van a desembocar en el mar...;
añorando tocar la otra orilla, la orilla sagrada... que es la tierra prometida,
el paraíso..., la aldea mágica..., la comarca familiar…, nuestro hogar...,
dulce hogar..., el dulce hogar amado y eterno... que está dentro y fuera de nosotros...;
para sentir eternamente ese tan añorado amor divino por todos los seres, por la naturaleza, por el universo y por la
Divinidad Suprema de nuestro corazón…
El Mundaka-Upanishad 3.2.28 manifiesta:
Así como los ríos fluyen y se pierden en
el mar
Así, el sabio se integra al Espíritu
Supremo (el Brahman)
Redimido de nombre y forma
¡Brahman es la luz siempre radiante en
las tinieblas! Es la luna dorada esplendorosa en medio del cielo oscuro
estrellado... Brahman es el punto o centro de toda circunferencia, es el centro
del gran laberinto, es la puerta o fuente de donde todo emerge y vuelve al
mismo tiempo... Brahman es la unidad, el uno, el andrógino… Es la forma
impersonal de la Divinidad Suprema original…, de la Verdad Absoluta… Es el
estado de conciencia donde los opuestos se concilian y armonizan... y toda
vivencia es una..., solo ananda,
bienaventuranza..., amor, amor divino…
Mas, Brahman solo es la mitad de este
camino..., nosotros vamos más allá del Brahman, porque más allá todavía hay un
mundo inconcebible que explorar, un mundo del cual apenas tenemos idea... y que
es la realidad última, el origen..., el origen de todo, hasta de ese uno
impersonal, Brahman, que es ananda...,
y que se manifiesta en nuestra Divinidad Suprema personal... como una pareja,
la Pareja Divina, Radha y Krishna..., el Amor Divino..., la causa de todas las
causas..., en su Morada Suprema…
Era la hora del crepúsculo cuando terminó
aquella bella conferencia y empezó el Goura-arati, la adoración
vespertina a las deidades de Sri Sri Goura-Nitay en su altar…, cantando el maha
mantra hare krishna. Nitay es Nityananda, el hermano espiritual eterno y asociado
principal de Sri Cheitanya, juntos difundieron las glorias del Sri Radha-hari-nama-sankirtan
y del bhajan.
hare rama hare rama, rama rama
hare hare
¡Oh, Radha
(Hare)! ¡Oh, Krishna!
¡Oh, Amor Divino!
Yo me ofrezco a tus pies
de loto para servirte con amor y devoción
¡Por favor, llévame a tu
divino hogar, mi dulce hogar amado y eterno!
¡Ooh, diosas y dioses!... El significado o
traducción de este maha mantra fue un shock para mí…, no solo porque invoca
directamente el dulce hogar amado y eterno que yo tanto estaba buscando con
mucho dolor; sino también, porque nos revela que la Divinidad Suprema, la
Pareja Divina, posee nombre (nama), forma (rupa), atributos (gunas)
y actividades o pasatiempos (lilas)…
Y sus santos nombres son Radha y Krishna…
El maha mantra hare krishna es una
invocación, una llamada desesperada a sus Señorías –exactamente como el llanto
de un niño que clama por su madre– para que protejan al alma condicionada y nos
ayuden a transitar hasta su Morada Suprema, el dulce hogar amado y eterno del
Amor Divino, Sri Goloka Vrindavan dham… Cantar el maha mantra hare krishna es
el yuga-dharma o proceso de autorrealización destinado especialmente
para esta era de Kali. Es nuestro sanatana-dharma, deber eterno; prema-dharma,
deber de amor por la Divinidad Suprema de nuestro corazón. Es el sacrificio o
práctica espiritual más elevada, el servicio amoroso por excelencia, entregado
por Sri Gouranga para las almas caídas sin excepción.
Este mantra consta de tres nombres
divinos: Hara, Krishna y Rama. Hara, que se convierte en Hare en
su forma vocativa, es otro nombre de Radha, quien roba la mente de Krishna.
Krishna se refiere a la persona todo atractiva. Rama es otro nombre de Krishna
que significa aquel que deleita a Radha y disfruta de diversos juegos divinos. En
el maha mantra hare krishna están contenidos todos los nombres de la Pareja
Divina Radha y Krishna. En la región espiritual o absoluta, no hay ninguna
diferencia entre el nombre y lo nombrado, sus Señorías no son diferentes de sus
santos nombres, significa que cuando cantamos el maha mantra hare krishna,
estamos en su presencia. La Divinidad Suprema se le revela a quien lo canta
sinceramente.
El canto del maha mantra hare krishna es
el tesoro último del almacén de Radha y Krishna porque lo contiene todo. Es
chintamani, una piedra mágica que concede todos los deseos a quien la porta, “Chinta”
significa pensamiento, y “mani”: piedra preciosa. Otorga cualquiera de los
cinco purusharthas o metas de la vida que existen para elevarse de la
vida condicionada a la vida liberada: dharma (deber), kama (disfrute
sensual), artha (prosperidad material), moksha (liberación) y
prema (amor divino). Pero, a menos que sea impregnado con la aspiración más
elevada que es prema, su potencial no será plenamente realizado. Esta
fue la contribución magnánima de Sri Gouranga: revelar el humor confidencial
del amor divino, inspirando a todas las entidades vivientes a aspirar por ese
más alto logro, el BHAJAN o servicio amoroso espontáneo a Sri Radha y Sri Krishna
en Vrindavan.
El maha mantra hare krishna es la
encarnación del rasa (dulzura suprema). Es el madhurya-mantra,
lleno del néctar más dulce del madhurya-rasa, Madhurya-rasa es llamado mukhya-rasa
o rasa principal. Es el rasa más dulce de todos, en el cual se cobijan todos
los demás rasas. Contiene todo el reino espiritual, no solo está presente el om,
sino el lila o pasatiempo de las veinticuatro horas de Sri Radha y Sri Krishna,
el asta-kaliya-lila, el cual tampoco es diferente del maha mantra hare
krishna.
Cantar los santos nombres de sus Señorías
es estar ocupado permanentemente en su servicio.
No es preciso entender el lenguaje del
maha mantra…, cualquiera –incluso un niño– puede cantarlo y danzar en éxtasis,
aun sin tomar iniciación; porque brota pleno, automático, del reino divino. Sin
embargo, para lograr efectos inmediatos, el canto debe escucharse de un devoto
puro o viajero perdidamente enamorado de sus Señorías; de lo contrario, solo
obtendrá bhukti o mukti (disfrute o liberación), mas no el dulce
néctar del prema-bhakti. La única condición para recibirlo es tener fe, sraddha,
Aunque todos tienen derecho para cantar el maha mantra hare krishna, solamente
quienes han desarrollado fe en sus Señorías y en sus santos nombres, empezarán
a conocerlos para intercambiar mutuamente una relación de amor divino que vibra
en forma de servicio, y recibirán el abrigo del maha mantra para cantarlo ininterrumpidamente.
Quien tiene fe se convierte en un practicante del canto de los santos nombres
de la Pareja Divina.
Esta es, finalmente, la revelación de
todas las revelaciones… y que yo jamás hubiera podido imaginar… No había duda
que ese maha mantra estaba hecho para mí…, hecho a mi medida… porque yo sentía,
efectivamente, que este canto es el proceso de autorrealización más eficaz
para esta era de Kali o Kali yuga, la era de la oscuridad espiritual y
degradación, la era de hierro y del materialismo, de la riña e hipocresía. Este
canto es el único medio para salir de este mundo material… de muerte… y llegar
a la otra orilla, a la orilla sagrada..., a la tierra prometida, el paraíso, la
aldea mágica, la comarca familiar…; y abrazar los divinos pies de loto de
nuestras amadas Señorías, nuestro hogar..., dulce hogar... amado y eterno: Sri
Goloka Vrindavan dham, la Morada Suprema del Amor Divino, fin de la
autorrealización.
La adoración a Sri Sri Goura-Nitay era un
anticipo del mundo místico que me aguardaba..., ya pronto iría a India y lo vería
todo con mis propios ojos, pronto entendería todo ese ritual y muchas cosas más...
Y comprobaría qué tanto de engaño o verdad habría en estos jóvenes, que
mostraban una cultura ideal centrada en una Divinidad Suprema concebida como
una pareja, la Pareja Divina o Amor Divino. Era otra forma de vida… donde
reinaba esta Pareja Divina, conformada por la Diosa Suprema y el Dios Supremo,
Radha y Krishna, los amos del universo, dueños supremos de nuestros corazones… Radha
y Krishna se expanden ilimitadamente en infinidad de formas, rostros, nombres,
cualidades y pasatiempos divinos. Radha y Krishna son el origen de Lakshmi y
Vishnu, de Sita y Rama, de Parvati (o Shakti o Kali o Durga) y Shiva, de
Saraswati y Brahma…, y de toda pareja divina, de todo principio femenino y
masculino.
Al final de toda la ceremonia, los
devotos nos invitaron a degustar exquisitos bocadillos vegetarianos…, nos
sirvieron un vegetal con arroz y ensalada, más unas bolitas maravillosas de
coco y manjar y un néctar de frutas… Explicándonos que esos bocadillos eran prashadam
o misericordia de sus Señorías, porque primero les habían sido ofrecidos a
ellos, así que nosotros estábamos tomando sus remanentes para contagiarnos de
su gracia y divinidad.
Ahora comprendía por qué y para qué yo quería
ir a India… Solo tenía que ir India para encontrar a mi maestr@ espiritual o
guru y su ashram o monasterio, para que me iniciase en el canto de este divino
maha mantra y acepte mis servicios; y aunque su nombre –del guru de los hare
hare– me resultaba borroso, su rostro lo tenía permanentemente visible…
Y
también comprendía claramente, que mi demora en llegar a India fue porque aún
no estaba lista, porque tuve que regresar a Lima por Mara, porque me faltaba
hacer mi tesis… Porque tenía que terminar mi preparación, tenía que liberarme
de todas mis cadenas y ataduras para poder acceder, cada vez más… consciente, a
este glorioso y afortunado despertar… Sin embargo, no volví a este maravilloso
templo más que un par de veces más, pues esperaba verlo todo en su forma original,
en India…
(9) “El
día llegará, y en los mares inmensos no veré más mis campos fértiles, no veré
mis árboles verdes, mi viento cercano, mi cielo claro, mi lago oscuro, mi sol,
mis nubes, ni veré nada, nada, únicamente el cielo azul, inmenso, y todo se
disolverá en una llanura de agua, en donde un canto o un poema más solo serán
ríos pequeños que bajan, ríos caudalosos que bajan a juntarse en mis nuevas
aguas luminosas, en mis nuevas aguas apagadas.”
¡Oh, Javier Heraud!...
“¡Sou o mar! ¡Sou o mar!... sem
destino, louco e sem fim...”
¡Oh, Vinícius de Moraes!...
¡Ooh, diosas y dioses! ¡Yo soy el río y
el mar!...
Fin de LA PREPARACIÓN
y
De la primera
parte:
De la Oscuridad a la Luz




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